¿Lactancia materna o fórmulas artificiales?

Photo Credit: SiamEye via Compfight
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Son muchos los estudios que se han realizado sobre las ventajas de la lactancia materna para el bebé y para la madre.

En este post, comentaremos los beneficios de la lactancia materna frente a la alimentación mediante fórmulas artificiales.
Un poquito de historia…
Antiguamente se alimentaba a todos los recién nacidos con leche materna (de la madre o de amas de cría) y la edad de destete eran bastante tardía (2-3 años). Más adelante, hacia mediados del siglo XVIII los expertos de la época recomendaban cesar el amamantamiento entre los 8 y 12 meses.
Uno de los falsos mitos y bastante antiguo, es el que aconseja que la madre lactante debe ingerir grandes cantidades de leche para poder producirla, cosa que no se ajusta a la realidad ya que el cuerpo humano es capaz de producir leche de forma independiente. A pesar de ello, sí se aconseja tomar lácteos por su elevado aporte de calcio y proteínas de alto valor biológico.La crianza mediante lactancia materna descendió a principios del siglo XX cuando se dio preferencia a las leches artificiales, ya que se comercializaron como una solución “respiro” para aquellas madres con dificultades o que preferían mayor comodidad.
Posteriormente en la época de los ochenta se han ido recuperando las costumbres tradicionales de dar el pecho, ya que a medida que se han ido demostrando las ventajas tanto para el bebé como para la madre ha acabado siendo el método ideal de alimentación para lactantes.
Con el propósito de fomentar la lactancia materna el Centro Internacional del Desarrollo del Niño de la UNIFEC elaboró en 1990 la Declaración D’Innocenti.

¿Qué opinan los expertos?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) coincide con organizaciones como la Asociación Médica Americana (American Medical Association, AMA), la Asociación Dietética Americana (American Dietetic Association, ADA) y la Organización Mundial de la salud (OMS) al recomendar la lactancia materna como mejor opción para alimentar a un bebé.
La American Dietetic Association aconseja que la lactancia materna debiera prevalecer hasta los 6 meses y pasado este periodo se debería complementar con otros alimentos hasta los 12 meses.
En España las cifras de lactancia materna en el momento del alta hospitalaria oscilan en un 80%, pero ésta se abandona de modo masivo y precoz durante el primer trimestre de vida. La mayor causa de abandono de la lactancia es la hipogalactia (baja producción de leche) que tiene como consecuencia una escasa ganancia de peso del bebé.
La decisión de amamantar o dar el biberón a tu bebé es muy personal y depende de varios factores. Los múltiples beneficios demostrados de la lactancia materna son clave en la toma de decisión. ¿Los conoces?

Beneficios de la lactancia materna para el recién nacido:

  1. La leche materna tiene mejor biodisponibilidad de nutrientes como el hierro o el calcio y además ésta incorpora enzimas específicas que ayudan a digerir mejor al bebé y hace que los nutrientes se absorban mejor.
  2. Aporta el equilibrio nutricional necesario para el desarrollo del bebé. El cuerpo humano es sabio y queda demostrado por la capacidad de adaptación de la leche al recién nacido. La composición nutricional de la leche materna va variando con el objetivo de ajustarse de forma exhaustiva a las necesidades del bebé en cada etapa.
  3. Otra ventaja de la leche materna es que al final de cada toma se vuelve más rica en grasa a fin de provocar mayor sensación de saciedad en el niño, evitando la  sobrealimentación.
  4. Proporciona protección inmunológica al bebé. El calostro secretado durante los primeros días contiene numerosos factores humorales como Ig A, lactoferrina, factor bífidus) y celulares (linfocitos y macrófagos) que proporcionan protección inmunológica y antiinfecciosa al recién nacido.
  5. Menor incidencia de alergias. Los componentes citados anteriormente explican además la menor incidencia de alergias alimentarias en los niños alimentados a pecho y una menor morbimortalidad.
  6. Otra ventaja de la alimentación materna es el menor riesgo de infecciones para el bebé, ya que la preparación de leches artificiales requiere mayor manipulación y exposición al ambiente por lo que se eleva el riesgo de contaminación.
  7. Menor incidencia de bebés con sobrepeso y menor incidencia de obesidad y síndrome metabólico en la infancia. Según algunos estudios, existe mayor porcentaje de obesidad en niños que han tenido lactancia artificial en comparación con la materna. Estos estudios indican que la lactancia materna puede tener un papel protector en el desarrollo de obesidad infantil, así como de otras enfermedades metabólicas ligadas a ella, principalmente hipertensión arterial y diabetes mellitus tipo 2. Aunque todavía las razones que relacionan la falta de lactancia materna con obesidad no están esclarecidas, parece que en parte este efecto protector puede estar directamente relacionado con nutrientes específicos o factores hormonales de la leche materna que pueden proteger de la ganancia de peso.
  8. Reduce el riesgo de problemas digestivos y de estreñimiento en los bebés.
  9. Favorece el desarrollo de la musculatura facial del bebé por tener que hacer mayor esfuerzo para succionar. Los biberones no requieren tanto esfuerzo de succión.
  10. Aporta muchas ventajas psicológicas por el hecho de contacto directo y relación madre-hijo, lo que ayuda a dar mayor seguridad emocional al bebé.
  11. La lactancia materna mejora la adaptación del niño con el entorno social y reduce la aparición de conductas alteradas psicosociales. Según varios estudios puede favorecer al mejor desarrollo psicomotor independientemente del vínculo emocional.

Beneficios de la lactancia materna para la madre:

  1. Las hormonas que intervienen en el proceso lactante son beneficiosas para la madre, ya que facilitan la recuperación del volumen normal del útero, disminuyen la hemorragia post-parto (reduce el riesgo de aparición de anemia) y también ayudan a la aparición de amenorrea materna, que fisiológicamente contribuye a alargar la duración de la lactancia.
  2. Ayuda a la madre a recuperar su peso habitual, ya que el desgaste energético es mayor en la etapa de lactancia. Básicamente la madre lactante obtiene la energía a partir de las reservas de grasa que ha acumulado en su cuerpo durante el embarazo, por lo que la lactancia garantiza su disminución.
  3. Mejor remineralización post-parto (disminuye riesgo de las fracturas típicas de la menopausia) y menor incidencia de cáncer de ovario y de mama menopáusicos.
  4. Es más económica.
  5. También crea un vínculo emocional en la madre, en todos los casos es único, íntimo y enriquecedor.
Al igual que los expertos, como nutricionista también pienso que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés. Pero en ocasiones la lactancia materna no es posible. Cierto es que en muchos casos, la decisión de dar el pecho o el biberón al bebé se basa en criterios de comodidad y estilo de vida, pero en algunas ocasiones la lactancia se ve limitada por causas médicas.
Para aquellas mujeres que no pueden amamantar a sus bebés o que deciden no hacerlo, las leches infantiles de sustitución son una buena alternativa. Hoy en día la tecnología y el conocimiento nos han permitido conseguir fórmulas muy bien preparadas que se asemejan mucho a la leche materna.
Algunas mujeres se sienten culpables por no poder amamantar a sus bebés. Por el aporte nutricional no hay que preocuparse, ya que como he comentado antes las leches de sustitución están muy bien formuladas.
Por lo que se refiere al vínculo que se crea madre-hijo, no hay que temer a que el bebé note su carencia ya que al fin y al cabo el momento de la toma en la intimidad creará de igual manera una buena conexión emocional.
Y de igual manera, aconsejo a los papás que también se atrevan con el biberón para crear ese vínculo especial con su bebé.

 

¿Qué me dices? ¿No te parecen razones suficientes para estar a favor de la lactancia materna?



Bibliografía:
Guijarro de Armas, M.G., Monereo Megías, S., Civantos Modino, S., Iglesias Bolaños, P., Días Guardiola, P. y Montoya Álvarez T. “Importancia de la lactancia materna en la prevalencia de síndrome metabólico y en el grado de obesidad infantil”. Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario de Getafe, 2009.
Perdikidi Olivieri L., Martín Muñoz P. “La lactancia materna se asocia con un menor número de trastornos de la conducta en la infancia”. Evidencias pediátricas, 2012.
Muñoz, M., Aranceta J., Garcia-Jalón, I. (edición 2004). “Nutrición aplicada y Dietoterapia”. Editorial Eunsa.

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