Navidad estando “a dieta”. Tú decides el final de la historia.

¿Qué tal todo? ¿Cómo llevas el frío y las lluvias? La verdad es que ya apetece el calorcito de la chimenea y algo calentito que tomar.

Ya quedan pocos días para las fiestas de Navidad y por estas fechas a más de uno le tiemblan las piernas por lo que se avecina. Si eres de l@s que decidiste emprender un camino para aprender a comer bien (que además de hacerte ganar salud te permitirá alcanzar tu peso deseado) mi consejo es que seas fiel a ese objetivo y traces un buen plan para hacer lo posible por conseguirlo.

Es posible que llegadas estas fechas pongas en duda la posibilidad de alcanzarlo. Es posible, que pienses que no podrás seguir con los buenos hábitos que has aprendido y eso significará dar algunos pasos atrás. Pero lo que quizá no sabes es que es posible plantear una Navidad diferente, si te lo propones.

Me gustaría que pensaras en el 7 de enero de 2017. Cierra los ojos, concéntrate e intenta visualizarlo. Transporta tu mente a ese día.

¿Qué te gustaría sentir? ¿Cómo te gustaría verte? ¿Cuál quieres que sea tu objetivo a corto plazo para ese día?

Toma asiento y define tu meta:

Sé realista, plantea una meta para esa fecha y traza un plan. Quizá el objetivo para el 7 de enero sea solamente mantener tu peso, o quizá sea el de perder como mínimo una pequeña parte. Te invito a que lo escribas en un papel/tarjeta/post-it y lo coloques en un sitio que veas a diario.

Ten muy presentes los motivos por los cuales comenzaste con tus cambios alimentarios y de estilo de vida. Recuérdalo a diario y siente los beneficios que has obtenido hasta ahora. Es más, ¡ayúdate a recordarlo! Ponte un post-it en el espejo, la alarma en el móvil, cambia algo de sitio para acordarte, compra una planta y colócala para recordar todo ello.

Y ante todo, traza un buen plan. Piensa y reflexiona en las acciones que pueden ayudarte a lograr esa meta. Da un paso más y escríbelas, así quedarán más patentes (que la mente es muy volátil). El objetivo es que tengas una lista con tus propios recursos y estrategias que te ayudarán a lograr tu meta y saltar posibles obstáculos.

Y para terminar, me encantaría darte unos consejos que pueden ayudarte a conseguir unas Navidades saludables.

Los nutriconsejos de una nutricionista que también celebra (y disfruta) la Navidad:

Tu actitud:

Recuerda tu objetivo y ten presente todo lo que has logrado hasta hoy. No sabotees todo el camino.

Ten presente que no es el entorno el que hace que te saltes tu objetivo. Tú y solo tú eres el dueño de tus decisiones y el único responsable de tus acciones. Nada ni nadie puede obligarte a hacer algo que no quieres hacer (y menos comer algo que no quieres comer).

Cambia el chip y no te quedes sentado comiendo (ya sin hambre, claro). Anima a tus familiares/amigos a salir a dar un paseíto después de la comida. Y si eso no es posible, desaloja la mesa de comida y poneros a jugar al bingo, a cartas, a juegos de mesa, etc.

Respeta esa carcasa en la que vives llamada cuerpo:

Come bien para sentirte bien. Se puede disfrutar igual, sin necesidad de comer por 4. Escucha a tu cuerpo. Él te indicará sabiamente cuándo debes parar. No comas por encima de tu apetito. Deja los cubiertos en el plato entre bocado y bocado. Suéltalos. Mastica tranquilamente intentando saborear cada bocado. Disfruta del placer de comer, con sentido común.

No te quedes desagradablemente lleno. ¡Quién sabe, quizá incluso podrás cenar después!

¿En tu casa o en la mía?

Aprende a decir “no”. Se puede decir no amablemente, sin ofender a nadie. Si vas a casa de alguien, prepara tú mism@ un postre saludable. Así tendrás una alternativa saludable para ti e incluso puedes explicarle a los demás que se puede comer dulce, rico y saludable, si sabes cómo.

Si tienes invitados, no cocines de más. Te invito a que sirvas fruta o postres a base de fruta, frutos secos tostados, chocolate negro 85% y dulces caseros saludables para la sobremesa.

Bebe agua durante las comidas y reserva la copa de vino, cerveza o cava para el final o para el aperitivo. En caso de aperitivos y pica-pica, ponte en tu plato las porciones que vayas a comer. Coger de las bandejas implica no percibir la cantidad que comes.

¿Después ya compensarás?

No te engañes. Recuerda que no hay ningún remedio ni poción mágica que haga revertir los excesos incontrolados navideños. Ni “détox”, ni mucha agua, ni diuréticos… Ten presente que 1 sola comida calórica y pesada no hará que ganes grasa corporal. Es la suma de varias comidas/snacks/picoteo las que lo provocan.

 

Y para terminar, si todavía no lo tienes claro, pásate por aquí y echa un vistazo a otras sugerencias navideñas saludables. Te deseo unas Felices Fiestas y te doy mil gracias por estar ahí y leerme.

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